Qué es Juegoteca Sin Fin

Somos una organización sin fines de lucro, que trabaja el juego y el tiempo libre para niños, adolescentes y adultos como promoción de los derechos humanos.
La Juegoteca es un espacio recreativo cuyo objetivo es contribuir desde el juego y la actividad cultural, al desarrollo integral de las personas y promover su integración social.

Trabajamos en Juegoteca un grupo de 18 personas, quienes coordinamos la actividad institucional, damos los talleres y participamos de la organización de las salidas, cine comunitario, ferias americanas, festivales populares, y las clases de apoyo escolar.

Los referentes de Juegoteca trabajan en el proyecto desde el año 1998, y son vecinos del barrio. Ellos son:

  • Ariel Renedo
  • Marcela Gulosano
  • Vanesa Epstein
  • Joke Heymans
  • Raúl Santillán
  • Graciela Ferro
  • Agustina Petrussi
  • Carmen
  • Haydee Mecias
  • José Ferro
  • María Laura Karaskiewicz
  • Patricia Sampayo
  • Rosario Llambiar
  • Vanesa San Martín
  • Verónica
  • Victoria Neu
  • Pamela Higgins
  • Nicolás Epstein

Objetivos

Recuperar y fomentar la identidad lúdica y cultural de la comunidad.

Promover, a través del juego y la actividad cultural, la multiplicación de personas activas en la comunidad, fortaleciendo la solidaridad y el compromiso entre ellas.

Activar la participación de las personas de los barrios en el proyecto Juegoteca Sin Fin y brindar un espacio de encuentro para otras organizaciones de la zona.

En Juegoteca creemos que todos y todas tenemos derecho a una vivienda, alimentación, acceso al sistema de salud y educación. Pero también hay otros derechos que son muy importantes para el desarrollo humano y que en Juegoteca defendemos como una necesidad básica: el acceso al juego, la recreación cultural y el tiempo de ocio.

Historia

El proyecto "Juegoteca Sin Fin" es el resultado de un trabajo que se inició en 1998. En ese entonces Lekotek, una ONG de origen sueco que promueve la integración a través del juego, inició en cooperación con un grupo de jóvenes en el barrio Santa Ana un lugar de recreación, popularmente conocido como "Sábados Sin Fin". Este espacio funcionó durante 3 años en cooperación con la mencionada ONG recibiendo capacitación y materiales. A partir de 2001 "Sábados Sin Fin" se independizó de Lekotek y quedó plenamente a cargo de los voluntarios, tanto la organización de las actividades como la sustentabilidad del proyecto.
Sábados Sin Fin, funcionó hasta 2004 en el patio de una parroquia barrial. Los cooperantes del proyecto eran todos voluntarios no remunerados y el proyecto funcionaba con pequeñas donaciones materiales y monetarias de particulares para cubrir los gastos mínimos de su funcionamiento.

A partir del año 2005 se generó un cambio estructural en la institución, por lo que se decidió cambiar la dinámica de trabajo.
A partir de la necesidad de trabajar con grupos más pequeños para poder dar un seguimiento más cercano a la problemática e intereses de los niños y niñas que asistían las actividades, se realizaron talleres más específicos de artes plásticas, de fotografía, de cine y de teatro, para grupos reducidos y en distintos días de la semana.
También se organizaron fiestas populares para generar un espacio recreativo más allá de las actividades cotidianas e introducir actividades lúdicas en el barrio, de las que participaron más de 200 chicos y grandes.
Este crecimiento institucional fue acompañado por la aproximación de profesionales al proyecto; en este marco también se decidió trabajar con pasantes de la carrera Ciencias de Comunicación de la UBA, que nos apoyaron en este camino hacia la institucionalización de las actividades.
En el año 2006 el proyecto siguió creciendo por el mismo camino. Se estableció una sede propia donde se realizan las actividades recreativas y culturales.
Creció el número de voluntarios para el proyecto, llegando a un total de 15 personas; y trabajamos en cooperación con un nuevo grupo de pasantes de la materia: “Comunicación Comunitaria” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Se ampliaron las actividades ofertadas a la comunidad incorporando talleres de canto para adultos, de artesanías para adolescentes, espacio de Ludoteca para niños pequeños; calculándose que la participación en los distintos espacios alcanzó aproximadamente a 200 niños, adolescentes y adultos.
Como actividad adicional a las actividades ya establecidas desde los años anteriores, como las salidas culturales, se pudo iniciar el espacio Cine Comunitario, gracias a la donación de un proyector.
Las actividades culturales, como el festejo del día del niño, convocaron a más de 300 vecinos, que pudieron disfrutar un show de payasos y una obra de los chicos del taller de teatro de la Juegoteca.

En el año 2007 se realizaron capacitaciones a voluntarios con profesionales de las áreas de salud, recreación y comunidad.
Se creó una Secretaría para las tareas de comunicación y organización para facilitar la difusión de las actividades en los barrios.
Con el fin de estrechar la cooperación entre las diferentes entidades públicas, estatales o no-estatales, para sumar esfuerzos; se realizaron acciones conjuntas con otras organizaciones de la comunidad creando vínculos y planificando proyectos en común como "Ciber Educativo" y encuestas en la comunidad.